La creación del Sol y la Luna – Cultura Chibcha

Se trata de un mito perteneciente a la cultura Chibcha (Pueblo indígena Colombiano), en el cual se relata la historia del cacique de la Iraca y su sobrino, el cacique de Ramiriquí, quienes tras la oscuridad reinante en la Tierra y la soledad en la que se sumergían por ser los únicos seres humanos que la habitaban, decidieron plasmar  figuras  en  barro, perfeccionándolas poco a poco hasta conseguir recrear la forma  del hombre y  esbeltos modelos de  mujer.  Los cuales con el soplo de vida del creador adquirieron movilidad, y alegremente se fueron corriendo entre los campos, originándose así la raza humana.

Sin embargo, se dieron cuenta que aún permanecía latente la eterna oscuridad en la tierra, lo que no permitía que la humanidad pudiese tener tranquilidad en sus corazones. Por ello, el cacique de Ramiriquí, a pedido de su tío inició un camino de ascenso al cosmos infinito, subió y subió hasta adquirir una altura tan inimaginable, que se convirtió en un astro resplandeciente y gigante,  dando origen al Sol.

Los habitantes no habían sido tan felices como ese día, estaban maravillados por tan hermosas centellas que se posaban sobre ellos, ya no tendrían más frío en invierno y sus campos florecerían otorgándoles alimento y bienestar, todos estaban extasiados de gozo; todos menos el cacique de la Iraca, quien seguía viendo como al terminar del día la tierra  volvía a sumergirse en una fría y tenebrosa  oscuridad, por ello decide seguir a su sobrino y emprender un camino hacia las alturas, y escalo tan alto hasta convertirse en un cuerpo celeste, no tan resplandeciente ni caluroso como el cacique de Ramiriquí, pero que acompañaría a los hombres en las noches mientras esperaban hasta que apareciese de nuevo el majestuoso Sol.

De esa forma ya no existieron más tinieblas en la Tierra y la humandiad contemplaba todos los días sus dos cuerpos celestes: El Sol y la Luna.

Leave a Reply