El mito de Adonis





Adonis era joven, suave y hermoso. Todos lo amaban. Flores caían en sus pies cuando caminaba, las abejas y las mariposas revoloteaban a su alrededor. Cuando se iba a cazar en el bosque con sus perros, Venus , la diosa de la belleza, lo seguía a distancia, manteniéndose dentro de las sombras. Nerviosa pues sabía que el bosque estaba lleno de lobos, panteras, y otras bestias aún más peligrosas.

Marte, el cruel dios de la guerra, odiaba todas las cosas suaves y hermosas, y odiaba Adonis mas que todo. Un día envió un jabalí feo, con sus grandes colmillos afilados, para atacar al chico.

Unas horas más tarde encontró a Venus y a Adonis, heridos y moribundos, con la sangre brillante que cae en forma de gotas de su lado. Se inclinó sobre él, con las lágrimas cayendo con las gotas de sangre. Cuando las lágrimas de Venus tocaron el suelo, estas se convirtieron en flores, mientras que cada gota de sangre que caía de la herida de Adonis se convirtió en una rosa roja.

mitos cortos

Imagen de Adonis y Venus

Cuando Adonis bajó al oscuro inframundo, todas las cosas en la tierra estuvieron en duelo. Las flores marchitas en los campos, los árboles que echan abajo sus hojas, los delfines lloraban cerca de la orilla, y los ruiseñores cantaban las canciones más tristes que conocían. Las Musas gritaban “¡Ay, ay de Adonis! Él ha perecido, el hermosa Adonis!” Y en los bosques oscuros donde la juventud tantas veces había cazado, se escuchaba: “Él ha perecido, el hermoso Adonis!”

Por fin Júpiter dice que Adonis debe devolver, y que debe pasar por lo menos la mitad de su tiempo en el mundo superior y la otra mitad en el mundo subterráneo. Así las Horas lo trajeron de vuelta.

De inmediato, las flores brotaron de nuevo, los árboles extendieron las hojas nuevas, y todo se convirtió en alegría y felicidad una vez más.



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